El taller de Fundamentos aterrizado a la herramienta que el resto de la compañía va a usar. Sesiones de dos horas, virtuales, con la práctica dentro de Word, Excel, Outlook y Teams. Y con una encuesta al cerrar que deja el mapa de los procesos donde Corpacero pierde más tiempo.
El programa de Claude cubre al grupo del piloto. Por fuera de ese grupo queda el resto de Corpacero, que trabaja todos los días sobre Microsoft 365 y va a tener a Copilot al lado de cada documento y de cada correo. Esta cotización es para esa gente, con el mismo taller de Fundamentos que SKIP dicta, aterrizado a la herramienta que ellos sí van a abrir.
Copilot vive dentro de las aplicaciones que el equipo ya abre todos los días. Esa es la ventaja de partida, porque la herramienta llega sola al puesto de trabajo y cada persona la tiene a la mano desde el primer día, sin instalar nada nuevo.
El grupo del piloto avanza con Claude y el resto de la compañía sigue con la herramienta corporativa. Son dos caminos y cada uno necesita su formación, porque las herramientas se manejan distinto aunque el criterio de fondo sea el mismo.
La licencia pone la herramienta al alcance y la formación la convierte en trabajo terminado. Cada persona sale sabiendo qué pedirle, con qué información y cómo revisar lo que devuelve.
Que cada persona salga con una tarea suya resuelta con Copilot y la siga haciendo así la semana siguiente. Esa es la vara, y por eso cada sesión se mide.
Es el taller de Fundamentos de SKIP, el mismo que ya tomaron más de dos mil personas, con los ejemplos y los ejercicios armados sobre Copilot y sobre el trabajo real del grupo que esté en la sala. Cada persona practica en su propio computador mientras la sesión ocurre.
Usar inteligencia artificial y entender cómo funciona son dos cosas distintas, y sin la segunda el uso se estanca en pedirle cosas sueltas a un chat. Se abre con qué hay detrás de un modelo y qué determina sus respuestas, la diferencia entre la herramienta y el modelo (Copilot es la herramienta de Microsoft y por debajo corre el modelo), cómo se formula una instrucción que sirve, y cómo se revisa un resultado antes de usarlo, que es el límite que más caro sale ignorar.
La parte práctica, sobre las aplicaciones que el equipo ya usa. El documento que se redacta, la hoja de cálculo que se analiza, el correo que se resume y la reunión de la que hay que sacar los compromisos. Cierra con la protección de la información, con la diferencia entre la cuenta corporativa y la personal explicada con su porqué, y con lo que Copilot alcanza a ver según los permisos que cada persona ya tiene.
Esta es la parte que hace que el taller valga más allá del día que se dicta. Al cerrar, cada participante responde una encuesta corta sobre su propio trabajo, y de ahí sale algo que una entrevista no levanta, el inventario de los procesos que de verdad consumen las horas del equipo, dicho por la gente que los ejecuta.
Cada persona nombra el trabajo repetitivo que más horas le consume, cuántas horas se le van en él y qué lo frena. Son respuestas concretas de gente que conoce el proceso por dentro.
Las respuestas se agrupan por área y por proceso, y queda la lista de los cuellos de botella de Corpacero ordenados por el tiempo que cuestan. Esa lista es el insumo de la conversación que sigue.
Sobre ese mapa se ve cuáles procesos se resuelven con la herramienta que ya tienen y cuáles pedirían un desarrollo puntual de inteligencia artificial. La decisión de qué construir deja de ser una intuición.
Todo queda en el Diagnóstico de Adopción de IA, el reporte que SKIP entrega a quien contrató la formación. Ahí están los resultados de las sesiones y el mapa de procesos, con nombre propio de cada frente.
Empezamos por Fundamentos, el diagnóstico dice dónde están los casos críticos, y sobre eso se define lo que sigue. Así cada paso se decide con información de Corpacero y no sobre un supuesto.
Las sesiones con los grupos que ustedes definan, con la encuesta al cerrar cada una. Es el paso que pone al equipo a producir con la herramienta y el que levanta la información de todo lo demás.
Con las encuestas de todos los grupos se arma el mapa de los procesos que más tiempo consumen, ordenados por su peso. De ahí salen los casos de uso críticos de Corpacero, con nombre propio y con las horas que cuestan hoy.
Sobre ese mapa se estructura el plan en sus dos frentes, la formación en creación de agentes para el grupo especializado, y los proyectos que mejoren los procesos puntuales que hayan salido. Cada frente se dimensiona y se cotiza aparte, ya con los casos concretos sobre la mesa.
Cada sesión se cotiza completa, con hasta 15 participantes incluidos. El escenario abre en las cincuenta personas que ustedes mencionaron, y abajo pueden mover cuántas sesiones quieren y cuántas personas entran en cada una.
Una sesión en vivo por videollamada, hasta 15 participantes, con el contenido armado sobre el trabajo real del grupo que la toma.
Valores en COP, antes de impuestos (no incluyen IVA). El participante adicional aplica sobre los 15 incluidos de esa sesión.
La inteligencia artificial bajó la barrera para construir y no bajó la barrera para construir bien, escalable, eficiente y seguro. SKIP es la evolución de la casa de desarrollo de software de siempre, con la velocidad y el costo que la IA permite.
Quien solo capacita deja al equipo con la pregunta de qué sigue, y quien solo instala tecnología deja herramientas que nadie entiende. La combinación de equipo con criterio y proceso funcionando es la que produce adopción real.
Cuatro fases que convierten las ganas de usar inteligencia artificial en un proceso concreto funcionando, con un responsable claro en cada una. El mercado vende herramientas o talleres sueltos, y SKIP vende el camino completo.
Cuando el paso siguiente es implementar, lo que se construye queda instalado dentro de la empresa y se adapta a sus procesos.
Todas las sesiones son virtuales y en vivo, con práctica en el computador de cada participante. Así entra a la misma sala la gente de Barranquilla y de Bogotá.
El calendario de las sesiones se define al confirmar, al ritmo que le sirva a la operación.
Las licencias de Microsoft 365, de Copilot y de cualquier otra herramienta son de ustedes. Tampoco incluye la adecuación de espacios y equipos ni los viáticos y el transporte de sesiones presenciales.
SKIP factura el día en que ustedes aceptan la cotización, y el pago del 100% va a 30 días calendario desde la fecha de facturación.
Con el número de grupos definido acordamos las fechas y armamos el contenido de cada sesión. Si algún punto necesita ajuste, responde el correo con el que te llegó o escríbenos por WhatsApp.
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